viernes, 14 de febrero de 2014

¿Quién realmente soy?


Semanas atrás una amiga cercana, pero a la vez no, me dijo que había cambiado, que ya no era la misma, que fingía ser alguien que no era, que ella quería ayudarme al salir de este hoyo en el  cual me había metido. Y sí, quizás tenga razón, ya no soy ni seré esa “chica – niña” idealista, esperando a su príncipe azul, esperando que todo tenga un final feliz y sobretodo queriendo hacer feliz a todos.
Durante años, mi familia me vendió esa historia de los cuentos de hadas, de que hay gente mala que al final fracasa, que los buenos siempre triunfan y si no lo hacen “mueren con honor”. Ellos me tuvieron en un palacio de cristal, me lo pintaron de arcoíris, me volvieron una niña “pinky”, sé y soy muy consciente que no lo hicieron por dañarme, sino por protegerme.
En el transcurso del año pasado y este año, he conocido a personas que me han dado una mirada nueva de la vida. A mis 19 años con dos meses y 4 días, me doy cuenta que ya no quiero ni podre ser la misma. No quiero quedarme atada a nadie, no creo en ese amor de los cuentos de hadas, no creo que se consiga algo sin luchar, etc.
Mi mentalidad ha cambiado aunque no del todo, sigo con ese tabú de “mojigata”, les pondré un ejemplo: A comienzos de este mes, una psicóloga me dijo que debería masturbarme, que era placentero y era necesario que explore mi “identidad sexual”; además que liberaría tensiones. Estuve pensando en su propuesta por un tiempo, hasta consulte con amigas muy cercanas, ellas me dijeron que sí lo harían. Pues yo no, quizás sea porque desde pequeña me enseñaron que nuestro cuerpo es el templo del Cristo y que hay que cuidarlo y protegerlo, además que Cristo no nos puso “los órganos reproductivos” para tener placer sino para que nos multipliquemos, reproduzcamos, engendremos. Bueno creí en eso y siempre me lo impedirá.
Estos meses, más que los otros he experimentado cosas, muchas cosas: agarres, floros baratos, summer lovers, críticas revolucionarias, etc etc. Quiero seguir experimentado eso, pero aunque experimente estas cosas sé que mi esencia no cambiará, mis acciones tal vez pero mi yo interior siempre estará intentando que crea las cosas que me vendieron.
Bueno en sí, por primera vez no sé para qué escribí esto. Solo tuve ganas y lo hice, así como un orgasmo, disfrute escribiéndolo. Sé quién fui, sé quién quiero ser. Pero no sé ¿Quién realmente soy?

 PD. Este post es un fiasco, pero es mio y lo quiero.

ANEXO:
 Arrancaré las páginas de mi cuento de hadas.
Sin príncipe no hay princesa, ¿que más da?,
este cuento ya no es verdad.

Es una mentira encerrada en la realidad.
Ya no existen risas,
no existen corazones,
ahora solo existen las penas y dolores.

Atrapada en una historia,
atrapada en la realidad,
atrapada en este cuento que nunca fue verdad.

Atrapada en las palabras,
atrapada en un sentimiento,
atrapada en el tiempo,
esperando el primer beso.

Porque hay cuentos que son difíciles de borrar,

difíciles de olvidar y que nunca
dejaremos de recordar
Arrancaré la página - Sandra Aboy

14 – Febrero – 2014

Debería estar contigo este día, pero me es imposible, la distancia nos juega estas bromas que no nos gustan.
Estoy aquí, entre pensamientos y recuerdos, entre suspiro y suspiro, entre mis líneas y colillas de cigarro, entre tantas cosas menos entre tus brazos…
Aún no sé cuando pueda verte, mi trabajo me lo impide, pero espero sea lo más pronto posible, te daré un beso que pretenda ser eterno, uno de esos besos que solo se interrumpen para respirar, uno donde te entregue todos estos días de ausencia, donde te entregue mi ser entero. Te daré todos esos abrazos faltantes, te abrazaré como si intentara fusionarnos, te abrazaré hasta que te enteres que eres Tú la que me quita el aliento, que eres Tú la dueña de mis suspiros, que eres Tú la protagonista de todos mis insomnios, que eres Tú sin duda la chica que sin buscar encontré.
En este momento te extraño como extrañan los girasoles la luz del sol, como extraña la playa a la marea alta, como extraña el viajero la calidez del hogar, de verdad te extraño. Extraño esas tardes de risas sin sentido, esas tardes de estar sentados sin hacer nada, solo estando juntos, de verdad te extraño…
Estoy contando los días que faltan para verte, te llevo un beso por cada minuto que va pasando desde la última vez que nos vimos, un beso por cada minuto que te pensé, y un millón de besos no’mas así, porque quiero.
“Te escribiría todo lo que siento por ti si las palabras bastaran…”

AG.
Post especial