viernes, 11 de abril de 2014

Y corrió, a pesar de saber que no era de él

Pasó el tiempo, una primavera, un verano y un otoño. Justo en invierno aquel joven con el corazón destrozado se quiso dar una nueva oportunidad, la indicada fue su mejor amiga. Ella que siempre lo apoyo y aconsejo no estuvo ajena a los encantos del joven; lamentablemente él se confundió una confusión que non trajo tantas consecuencias pero de todas maneras quedaron rezagos.
La joven de mirada tierna se enteró por la boca de su ex mejor amiga, le cayó como un balde de agua fría, pero incluso en ese momento ella pensó en su amiga enamorada del joven, preguntándose ¿Cómo se pondría ella? ¿Cómo se lo diría? Entre mil dudas que podrían surgir. Toda la escuela se enteró que los dos amigos estaban  juntos. La joven pensó haberlo superado, pero lamentablemente eso no paso.
En Octubre en otro Congreso Internacional de su carrera, un lunes, como yo le suelo llamar EL LUNES NEGRO, todos los estudiantes se fueron a una reunión, era el primer día para algunos sin padres y pensaron FULL descontrol, pero no fue así o sí fue así pero no como ellos se imaginaron. A una hora que en estos momentos no me acuerdo, llego el trago y el cigarro, la joven estaba sentada fumando y él la miraba, pero abrazando a otra chica, la miraba cuidándola, la miraba acariciándola; habrá pasado media hora cuando sirvieron ese trago naranja con olor fuerte, la joven tomo, se tomó tres vaso llenos y siguió fumando, él se tomó la misma cantidad pero sin fumar. Pasada la media hora, ella quería bailar se paró, pero ya no podía, se caí, su amiga estaba picada así que no pudo ayudarle. Su ex mejor amiga, se dio cuenta de la situación y como ella no había tomado nada la ayudo, la subió a la habitación del joven, debido que ellas en la cosa donde estaban no tenían una. Sí, fue una muy mala idea llevarla allá, pero no había de otra; en ese momento todo empezó.

En el cuarto, estaba ella y el solos, él se acercó a acariciarle, ella se acercó para besarlo, estaban a pocos centrípetos uno del otro, su respiración se volvió una; de pronto se oyó un susurro, que quizás el joven se haya arrepentido de por vida de decirlo: Estoy con ****, estoy con ella. La joven cuando escucho esta frase, se llenó de rabia, una rabia que se fue a los golpes, lo estaba golpeando, insultando; su ex mejor amiga entró  y vio esta escena, la joven solo quería que se fuera pero el joven quería quedarse ahí. Ella hizo lo más salomónico, lo boto y fue tanta su rabia al ver a su amiga así que casi lo bota de las escaleras. Ese día, el lunes negro, todos terminaron llorando, vomitando y embarrados de alcohol
Al día siguiente, todos los compañeros eran un mar de disculpas, se pedían disculpas mutuamente por acciones que solo el alcohol puede ocasionar, la joven abrazo a su amor imposible y le dijo: te quiero, perdóname.
Pasaron días, meses, primavera, verano, otoño, invierno, primavera y un verano más. Ella después de tiempo había venido a clases, todos la saludaban, él la vio desde lejos y corrió a abrazarla, los rumores eran ciertos, y él lo estaba comprobando, “lo tocó y la miró”. Cuando estaban a punto de entrar al salón ella susurro a su pancita: Mira Benjamín, tu casi padre. Al final de la clase él se fue al fondo, la beso en la mejilla y lo beso a él. Lo beso, porque sabía que era de ella. Porque aunque no era de él, siempre durante toda la eternidad la iba a amar.